El misterio del Nilo
El río Nilo, uno de los más largos del mundo,es el eje a cuyas orillas se alinean las ciudades, pasadas y presentes, de este país. En los viajes a Egipto, una vez que ha recorrido y se ha maravillado en el Museo del Cairo, que ha regateado con las decenas de vendedores de papiros que se le acercarán, que se ha extasiado en el Mercado Khan-el-Khalili o en el Bab-el-Zuwayla y que se ha sorprendido con las bocinas y la forma de conducir de los millones de vehículos, seguirá su viaje que será un crucero por el Nilo. Si bien puede salir desde El Cairo embarcado, una opción más aventurera es tomar un tren hasta Luxor y al día siguiente embarcarse hacia el sur, adonde lo aguardan las perlas de Egipto, con una continua exposición de un pasado magnífico que una vez consternó a la humanidad.
Llegar a Luxor es otra etapa que los viajes a Egipto nos tiene reservado para impactar en nuestro espíritu el efecto que se produce al encontrarnos y poder tocar las piedras que 4000 años de historia mantienen en pie. El Nilo aquí ha cambiado el aspecto que tenía en El Cairo. Su color parece más verde y más limpio. Hay más tranquilidad y las falúas navegan con suavidad, dueñas de estas aguas. El paisaje que se destaca en sus orillas es de diferentes tonalidades de verde, con sus palmeras y sus cultivos, y los agricultores o pastores frecuentan esta fuente de vida. El limo de las orillas, luego de la anual inundación, devuelve la fertilidad al valle. A algunos kilómetros se extiende el desierto.
Luxor y Karnak son las dos ciudades que se encuentran separadas por el río; una es la ciudad de los muertos, la otra la ciudad de los vivos. Qué extraña sensación se apodera del viajero cuando siente en la atmósfera la enorme carga de sucesos históricos, el peso de los poderosos faraones y la habilidad de los artistas que dejaron el legado de sus esculturas, templos y pinturas que asombran al mundo. En los viajes a Egipto habrá pensado que después de los tesoros del Museo de Arqueología y de las Pirámides de Giza nada podría superar el impacto. Ahora deberá reponerse nuevamente y cada punto del recorrido le hará pensar que uno es mejor que el otro. Luxor y Tebas pueden ser en parte consideradas la misma ciudad. Palacios, templos y tumbas con 4000 años de antigüedad hacen sentir pequeño a quien los contempla, tal es su tamaño colosal. Luxor, construída en el 2000 A.C. por Ramsés II es la ciudad de los vivos y Karnak, en la orilla opuesta, es el mayor santuario del país. Antes de retirarnos a descansar, damos un paseo por el Mercado de Luxor. Desordenado, caótico, pero atrayente, aquí se pueden adquirir todo tipo de recuerdos, desde el típico escarabajo en diferentes piedras hasta imágenes de faraones en piedra y metal.
A las 5 de la mañana partimos hacia el Valle de los Reyes excavado en las piedras del desierto. Acá la temperatura asciende a 40º después de las 11 de la mañana por lo que se aconseja ropa muy liviana, sombrero y botella con agua. De los viajes a Egipto ésta es otra de las maravillas que Usted podrá conocer. Diversas tumbas pueden ser visitadas y en el pasaje que lleva al lugar del sarcófago en cada una de ellas es imponente. Las paredes nos muestran la vida en el Antiguo Egipto con las actividades diarias de la gente, o bien hablan de la vida del difunto. El techo pintado de azul y tachonado de estrellas doradas colabora en brindar al lugar un sentimiento de recogimiento y respeto. Los colores se han mantenido prácticamente inalterables debido a la poca humedad existente y además que la arena que cubrió las tumbas sólo fue removida en el siglo XX.
Continuando el viaje hacia el Alto Egipto el Río Nilo se ha hecho mucho más angosto y nos cruzamos frecuentemente con falúas con sus velas desplegadas, algunas de las cuales repletas de mercancías que los comerciantes ofrecen a todo el que se les cruza. Pronto nos encontramos con un pequeño muelle y se alza en la orilla del río un inmenso templo: Edfú. Aquí se rendía culto al rey Horis y el templo a él dedicado es uno de los más bellos y mejor conservados de Egipto.
Muy cerca de Assuan, adonde Agatha Christie alojada en el bellísimo hotel Old Catharat escribió “Viaje por el Nilo”, se destaca la hermosa isla Elefantina con el mausoleo del Aga Jan a su amadísima esposa. Vale la pena recorrer Assuan, si es posible en una calesa, y pasear por la costanera, admirando el bello atardecer en el Nilo con sus aguas reflejando los últimos rayos del sol. Y ya nuestros viajes a Egipto están llegando al último destino, obra impresionante de los egipcios hace más de 4000 años y obra impresionante de los ingenieros modernos al cortarla en pedazos y volverla a armar sobre una colina de cemento para trasladarla luego de la construcción de la presa de Assuán.. Es Abu Simbel, el impresionante conjunto de los templos de Ramsés II y su esposa Nefertari.
Si querés conecer más de Africa y del mundo www.blogdeturismo.com.es