La colorida República de La Boca
De todos los barrios conocidos en los viajes a Buenos Aires, La Boca es sin dudas, el más pintoresco y por su historia y su presente, el más visitado por los turistas.
Varios colectivos lo dejan en la costanera donde comienza La Boca, a orillas del Riachuelo. Este pequeño rÃo dio lugar al primer puerto que tuvo la ciudad de Buenos Aires y hoy es testigo de un pasado de gran movimiento, como lo atestigua el antiguo puente trasbordador que atraviesa el Riachuelo. Esta estructura de hierro se construyó a principios del siglo XX cumpliendo la función de unir la ciudad de Buenos Aires con el resto de la Provincia. Hoy el también llamado “puente viejo” o “puente Nicolás Avellaneda” está en desuso, pero se pueden ver los botes que lo suplantan, atravesando el rÃo para llevar, generalmente, trabajadores a la otra orilla.
Entrar al barrio de La Boca es, en los viajes a Buenos Aires, siempre un desafÃo, ya que siempre encontrará algo que conocer, sobre todo cuando se aleja un poco de las calles turÃsticas y se interna en la zona de viviendas antiguas y tan tÃpicas. Lo primero que llama la atención son las muchas casas de chapa y madera pintadas de vivos colores. Su explicación está en la historia, cuando los inmigrantes italianos llegados a Buenos Aires, se instalaron en esta zona y luego de construir sus precarias casas las pintaban con los restos de las pinturas de los barcos. De ahà que cada casa presentase en la fachada varios colores. Nació como un barrio muy humilde, con algunos “conventillos” y hoy es el punto central de los viajes turÃsticos y que muchos porteños han elegido para vivir, por su bohemia, su cultura y el movimiento inusual que tiene.
De todos los lugares que en los viajes a Buenos Aires heya conocido, la calle Caminito es el más famoso, casi un Ãcono de esta gran ciudad. Por sus calles empedradas ya no vive nadie pués todas las casas se han convertido en locales de artesanÃas, de recuerdos, ateliers de artistas y restaurants. No queda ninguna construcción en Caminito que no se haya explotado turÃsticamente, ninguna que no exhiba un cartel en la entrada y ninguna que no tenga sus puertas abiertas invitando a pasar… Y todo aquel que traspasa una puerta queda atrapado en un mundo mágico adonde pasado y presente se confunden, adonde las cuerdas de la ropa en los patios de los conventillos hacen sombra en las galerÃas por las que ávidos los turistas, se asoman. Los restaurants, muy numerosos, ofrecen espectáculos de tango permanentes y cuando el tiempo lo permite, los miles de turistas llenan las mesas al aire libre mientras almuerzan y disfrutan de los bailarines. En los balcones y ventanas de varias de estas casas se pueden ver figuras decorativas que representan personajes de la época de surgimiento del Tango, y todas a él relacionadas. En otras, alguna que representa a jugadores de Boca Juniors, uno de los cuadros de fútbol más importantes de la Argentina y que justamente es oriundo de este lugar. Este cuadro tiene su estadio muy cerquita del centro de La Boca. Por sus caracterÃsticas es llamado “La bombonera” y es uno de los sÃmbolos del barrio. Se pueden hacer visitas guiadas por el Museo de la Pasión Boquense, vestuarios e incluso entrar al campo de juego. Y si en los viajes a Buenos Aires justo hay partido clásico con River Plate, vivirá una experiencia inolvidable, ya que en el estadio se produce una verdadera fiesta de banderas, fuegos artificiales y cánticos.
Al entrar a La Boca con lo primero que se encontrará será con un Mural Escenográfico que se encuentra frente al Parque Lezama. Todos los motivos tÃpicos y caracterÃsticos de La Boca se hallan representados aquÃ, a todo color, entre ellos el gran pintor del barrio Quinquela MartÃn, el Ãdolo del fútbol argentino, Maradona y otros mÃticos personajes. A su izquierda el Edificio La Proa, a su frente Caminito. La Proa es una Fundación Cultural instalada en una casona reciclada, con terrazas con vista al rÃo, exposiciones permanentes de pintores conocidos y nuevos del arte contemporáneo, teatro para obras y recitales de música electrónica y una videoteca.
Hay sobre todo un bar al que Usted no puede faltar si quiere vivir la experiencia del tiempo. Es uno de los que se encuentra en la lista de Cafés Notables de Buenos Aires y se encuentra en una esquina, frente al rÃo y al comienzo de La Boca, es el café La Perla, de 1905. Sus antiguas mesas de madera, lustrosas de tantas mangas que en ellas se apoyaron, sus objetos decorativos, todos relacionados con el mar, y los cuadros exhibidos en sus paredes y todos ellos a la venta, hacenh de este café el lugar ideal para saborear un buen plato de pastas o tortas caseras, además si Usted está en un fin de semana en La Boca, también podrá disfrutar de un show de tango sin costo.
No sólo se disfruta de este barrio por el pintoresco encanto de sus casas coloridas, una vista del rÃo poco usual en Buenos Aires, sino que además existen varios lugares culturales que vale la pena conocer, además de la Fundación Proa. El más destacado es el Museo de Bellas Artes Benito Quinquela MartÃn, quien es el más representativo pintor de la llamada “Escuela de la Boca”. En el tercer piso se puede visitar su casa-taller, ya que en ella vivió hasta 1974, y es una explosión de colorido y personajes que retratan a los habitantes de fines del siglo XIX. También en este museo hay una interesantÃsima exposición de “mascarones de proa”, todos pintados en La Boca. Los mascarones de proa son esculturas que los barcos grandes a vela lucÃan debajo del botalón de proa, muchos con imágenes mitológicas con expresiones adustas.
Por último, antes de que mueran las últimas luces del sol anunciando nuestra partida nos detenemos en la Plazoleta Vuelta de Rocha para tomarnos una foto. En realidad era conocida como “Plazoleta de los suspiros” porque ahà los inmigrantes italianos, sobre todo genoveses, se reunÃan después de la jornada de trabajo a recordar y cantar a su patria lejana.
Todo ésto y mucho más los viajes a Buenos Aires nos permiten conocer.
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