Visitando Lyon
Cansados de viajar a ParÃs, esta vez nos fuimos a Lyon, una ciudad que suele quedar opacada por el brillo de la capital pero tiene más de dos mil años de antigüedad.
Lyon se encuentra entre dos rÃos, el Saona y el Ródano, y dos colinas, Fourviére y Croix Rousse. En la colina de Fourviére, conocida como ‘la colina que reza’, está la famosa catedral de Notre Dame, y por supuesto la visitamos, mientras que del otro lado, a la colina Croix Rousse se le conoce por ‘la colina que trabaja’, porque en ella estuvieron asentadas, entre los siglos XVII y XIX las célebres manufacturas de seda de Lyon.
Bajo la primera colina se encuentra el casco antiguo de Lyon, que se llama Vieux Lyon. Esta zona es de una espectacularidad inenarrable, tanto asà que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El casco antiguo es un laberinto de calles y tiene preciosas iglesias como St. Paul y St. George. Visitamos entre otros lugares la casa de Gadagne que es la sede del museo de Historia y el de TÃteres; la Lonja edificada en 1630 y la Maison du Chamarier, adosada a la catedral de St. Jean, construida entre los siglos XI al XVI. A la tarde terminamos en una taberna y nos dieron a probar un tÃpico menú de la región, compuesto de: ensalada lyonnaise, pollo Célestine con champiñones y tomates todo ello flambeado con coñac y vino blanco, y de postre coussins de Lyon. Todo esto regado por el vino Beujolais.
Otro bonito lugar de Lyon es el barrio de Presqu`île, que significa ‘casi isla’, que se encuentra a orillas del rÃo Ródano y a los pies de la colina de la Croix-Rousse. En este barrio hay varios lugares de interés el Hotel de Ville, que es el ayuntamiento desde 1646; la abadÃa de St. Pierre, cuyo claustro se ha transformado en jardÃn; las iglesias de St. Nizier y St. MartÃn dÀinay; la Ópera o el Museo de las Bellas artes y el de los Tejidos. También hay muchos restaurantes y locales donde comprar recuerdos.