Viajes a Montevideo
La ciudad de Montevideo es la capital de la República Oriental del Uruguay, pequeño paÃs con forma de corazón, flanqueado por los dos grandes paÃses de América del Sur: Brasil y Argentina. Al sur el RÃo de la Plata le regala un cordón innumerable de playas. Sólo Montevideo cuenta con más de 12 interrumpidas solamente por el Puerto o por algunas formaciones de rocas. El paseo de la Rambla es el elegido por la mayorÃa de la población: lugar para caminatas, bicicleta, skate , pesca o a la noche simplemente compartir con amigos alguna cerveza o mate mientras en verano la brisa que viene del rÃo “ancho como mar” trae un poco de frescor. De todas , la playa más popular y la que en los viajes a Montevideo es visitada por muchos turistas es la Playa Pocitos, o como era llamada antiguamente Playa de los Pocitos, cuando en épocas en que no habÃa edificación las lavanderas concurrÃan con los atados de ropa a efectuar el lavado sobre las rocas. Cruzando la Rambla, opuesto a la playa, se encuentran decenas de restaurants con mesas afuera, y los más buscados son los que se encuentran justamente casi sobre el agua, en la zona ya libre de arena. Si nos dirigimos por la Rambla al este, encontraremos restaurants más bohemios, que forman parte de las pescaderÃas adonde se pueden comer exquisitas miniaturas de pescado o deliciosas empanadas también de pescado.
Si los viajes a Montevideo son en Carnaval vivirá una experiencia fascinante. El Carnaval del Uruguay es el más largo del mundo ya que dura 40 noches desde que se inicia con el Desfile Oficial y posteriormente las Llamadas hasta el fin cuando se anuncian los ganadores del Concurso en sus varias categorÃas. El Desfile Oficial se realiza en la principal avenida de Montevideo, 18 de Julio y participan las Reinas y Princesas que abren el desfile, carrozas con gran trabajo de artesanos, cabezudos y todos los grupos participantes de este evento. Pero lo que más atrae público son las Llamadas que se realizan unos dÃas después y a pocas cuadras del centro. Estamos en el Barrio Sur, emblemático barrio montevideano que fue cuna del tango y del candombe, ambos declarados Patrimonio Intangible de la Humanidad. La angosta calle Isla de Flores es en 15 cuadras el escenario de este desfile, en el que se apretujan cientos de miles de personas buscando la mejor ubicación para no perderse detalles. Aquà nacieron las comparsas de negros que con el tronar de sus tambores y los emblemáticos personajes reviven sus costumbres ancestrales del äfrica y dan lo mejor de sà para que su comparsa sea la ganadora y la que tenga más adeptos. Año tras año más personalidades de la polÃtica o de las artes son aceptados en una comparsa. El artista plástico Carlos Páez Vilaró, el dueño de Casapueblo en Punta Ballena fue el primero en vestir la ropa de la comparsa y desfilar con su tambor. Hoy, con más de 80 años lo sigue haciendo. Muchos turistas, antes de realizar viajes a Montevideo en Carnaval se ponen en contacto vÃa internet para reservar un balcón o una azotea sobre esta calle que les permitirá participar de este desfile sin sufrir los tumultos, mientras el paquete les incluye un asado o una “picada”, además del lugar para mirar cómodamente.
Luego de los dos desfiles comienza el Concurso de Carnaval que tiene como sede principal el Teatro de Verano, frente a la Playa RamÃrez y por donde pasan todas las categorÃas, de las cuales las más esperadas son las multicolores murgas, grupos de crÃtica a situaciones claves que ocurrieron durante el año. Las murgas uruguayas tienen un prestigio tan grande, siendo únicas en el mundo, que luego que termina el Concurso comienzan con sus giras nacionales e internacionales.
De los viajes a Montevideo uno de los puntos que se ha transformado en el punto clave en cualquier época del año, es el Mercado del Puerto. Antiguo mercado de la Ciudad Vieja, frente al Puerto, es una amalgama de colores, sonidos y propuestas. El sábado al mediodÃa es un clásico de Montevideo, y este pintoresco lugar, con sus altos techos de chapa y decenas de cantinas y restaurants, convoca a miles de personas. Las propuestas gastronómicas incluyen la cocina internacional, pero lo que casi todos sus visitantes buscan son las parrillas que son tan tÃpicas acá. Podremos ver cientos de turistas sacando fotos de las parrillas atestadas de carnes , chorizos y achuras que abren el apetito de cualquiera. Entre las risas y las conversaciones se suceden los cantantes acompañados de guitarra o los tamboriles. Afuera, rodeando el Mercado, los artesanos y pintores exponen sus trabajos que son bien comprados por todos aquellos que quieren llevarse consigo un recuerdo del Uruguay, especialmente de Montevideo y del Mercado. Al lado del Mercado vale la pena visitar el Museo del Carnaval adonde al son de los tambores se pueden apreciar fotos y atuendos de integrantes conocidos de los principales grupos carnavaleros.                                                                                                    En las calles adyacentes, la mayorÃa transformadas en peatonales, hay un gran despliegue de Ateliers de pintores, GalerÃas de Arte, Locales de venta de ArtesanÃas y de piedras semi-preciosas del Uruguay y de locales de vestimenta que cada dÃa se van afianzando más en esta parte de la ciudad en la que hasta no hace mucho tiempo, eran impensables estos negocios.
Y si se quiere tener un panorama diferente y llevarse la imagen panorámica ,en sus viajes a Montevideo no puede dejar de visitar la Escollera Sarandà que se encuentra a poquÃsimas cuadras del Mercado del Puerto. Con una gran longitud este murallón de piedras nació para proteger el puerto de los furiosos vientos Pampero, adentrándose en el RÃo de la Plata cientos de metros. En el traslado a esta muralla de piedra encontraremos varios almacenes de venta de productos relacionados a la pesca: desde cañas de pescar hasta carnada para los peces. La Escollera es el lugar a donde la mayorÃa de las personas de Montevideo que practican este deporte se dan cita. De dÃa abundan los vendedores de roscas dulces o saladas o de las tÃpicas tortas fritas. De noche, a la luz roja de la farola que indica la entrada al puerto, los pescadores de “la encandilada” con sus faroles para atraer la pesca.                                                                                                                                                  Desde el extremo de la Escollera se ve la costa montevideana, al oeste con la edificación más baja hasta llegar al Cerro de Montevideo y hacia el este, con edificios altos hasta que Punta Carretas, con su faro, impide la vista de Pocitos y las otras playas que le siguen.